sábado 16 de abril de 2011

Paschimottanasana



Intensa Extensión de la parte posterior del cuerpo

Precauciones:

Si tienes presión alta o estás con el periodo, practícala descansando la frente sobre un soporte
Si tienes problemas a la espalda baja consulta una variación adecuada con tu profesor.
Beneficios:Relaja y masajea el corazón, alivia las glándulas adrenales, tonifica los riñones, la vejiga y el páncreas, activa los hígados perezosos y mejora el sistema digestivo, ayuda a tratar la impotencia, estimula los ovarios, útero y el sistema reproductor.

Reduce los calambres menstruales y ayuda a regular el flujo menstrual.



Simbolismos y Reflexiones:

"Esfuerzo consciente en la espalda y esfuerzo visual en el frente: cerebro y mente deben funcionar como uno solo." dice Guruji B.K.S. Iyengar

Cuando el cuerpo es doblado hacia delante desde las caderas, es como si lo plegaras en dos mitades, y la visión se restringe. En Paschimottanasana es como si hubiera un aspecto positivo en nuestra habilidad para ejecutar la postura y otro negativo en la limitación de la visión. Pero estos opuestos están unidos por las caderas, el punto de flexión.
La rendición es la lección que nos enseña esta postura. Hay expansión y suavidad desde dentro. Dentro del limitado alcance de movimiento en el cuerpo, esta postura estira los músculos y ligamentos; estirando también nuestras limitaciones en el pensamiento, en las sensaciones, el reconocimiento y el entendimiento. La rendición se expresa particularmente bien por el hecho de no poder mirar al frente ni arriba. En la aceptación de esta situación yace la humildad. Las manos, que son más expresivas a través de un toque amoroso y un agarre seguro, alcanzan a agarrar los pies, que son la fundación del ser. En la paciencia y la rendición, entonces, tomamos el tiempo necesario para alargarnos y estirarnos.
Todas las posturas tienen la intención de hacer al practicante consciente de su columna, y esta no es la excepción. Antes que puedas estirar la espalda completamente, suele haber una gran joroba, un obstáculo que uno debe pasar en la vida. Sólo después de pasar ese obstáculo la rendición se completa para hacerlo a uno receptivo. Sólo entonces el cuerpo, las emociones y la mente son lo suficientemente fuertes para aceptar la inseguridad de la visión limitada.
La palabra sanscrita paschimottanasana significa "extensión intensa hacia el oeste" al hacer esta postura el practicante debe pensar en la relevancia del oeste. ¡Qué es el oeste? ¿Qué significa en mi vida?
Empujarse hacia el piso lleva la atención hacia la necesidad de confiar en la naturaleza divina. La intensidad de la extensión y el reconocimiento de las limitaciones que deben ser sobrellevadas antes de conseguirla nos inspiran hacia la humildad, una y otra vez. En el punto central cuando uno comienza a doblarse, se hace consciente de las dos mitades del cuerpo, las dos mitades de la mente. Los opuestos a lo largo de toda nuestra vida y nuestra práctica emergen con claridad. Es en esta claridad donde la inseguridad se desvanece. Y mientras uno se va acercando al perfeccionamiento de la postura, uno se da cuenta - cuando se para de nuevo- que volver es imposible.
Es el ir hacia el piso, hacia la tierra, lo que lo hace no el fin de la vida, sino el comienzo. Que la rendición deliberada es el principio del movimiento interior a través del que se avance sobre el camino. En Paschimottanasana, el cuerpo superior toca el inferior, mientras la mente piensa en términos de altos y bajos, pacíficos y violentos, positivos y negativos. ¿Cuál es cuál? ¿Puede la separación del bien y el mal, como blanco y negro, ser realmente establecida?. ¿Puede haber realmente un circuito roto de energía o un círculo dividido? Las respuestas - para ser encontradas internamente - serán tal vez una inspiración para inclinarse hacia delante en asombro y maravillarse ante la sabiduría divina que viene de tan diferentes maneras en cada uno de nosotros.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

la superación de la dualidad es un esfuerzo permanente, pero debe ser hecho sin apego.